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sábado, 9 de agosto de 2014

Isshoni Shitemiru?




Hola¡¡¡ hace mucho que no os dejo nada por aquí, aunque estoy segura que habéis encontrado un montón de entretenimiento en muchos otros sitios jajajaja

Hoy os acerco este manga que me he encontrado, por la sinopsis parece entretenido, aún no lo he leído, a ver si encuentro un hueco para hacerlo ;) Ya me contaréis.
El trabajo de este manga ha sido realizado por el FANSUB Yaoi no ai.

Isshoni Shitemiru?

Hina es un joven de 19 años que está desesperado por perder la virginidad con una chica antes de cumplir los 20. ¿Qué pasará cuando su amigo le ofrezca a ayudarlo en el tema? Hina es virgen y Shunsuke también, entonces, no tendría por qué haber problema ¿verdad?


lunes, 30 de junio de 2014

EN EL ARMARIO en papel



Buenas tardes a todos¡¡¡ Hoy os presento la edición en papel de mi segunda novela EN EL ARMARIO.
Tenía ganas de hacerlo de una vez, y ya que varias personas me han preguntado por la edición impresa tomé la decisión y aquí está.
Cómo podéis ver la portada es diferente, creo que muy acorde con la temática del libro (Seguro que sería del agrado de Ryan ☺)

En la versión impresa he incluido el corto REVELACIÓN para quién lo quiera disfrutar también en este formato.
Estoy feliz de poderos ofrecer el libro en papel... muy feliz.
Le doy las gracias a mi compañera escritora KASSFINOL por su estupendo tutorial y por la ayuda que me ha prestado ♥

Bueno, para quién se quiera hacer con el libro lo podéis comprar en los portales de AMAZON y en la tienda de Createspace. Aquí os dejo los links.

Muchas gracias a los lectores que habéis apoyado durante casi dos años a estos dos personajes y que me han animado a ponerlos en papel. Un abrazo a todos¡¡¡


martes, 27 de mayo de 2014

Por un engaño - Solange Alvaz

Hola, os invito a conocer el nuevo trabajo de la escritora Solange Alvaz, una novela homoerótica con aires orientales. Aquí tenéis la sinopsis y dónde encontrarla.

SINOPSIS:
Rashid es un jeque con muchas responsabilidades, pero de vez en cuando le gusta viajar para echar una canita al aire. En uno de sus viajes conoce a Elías Sinclair, un descarado y sexi joven.
Rashid le hizo una propuesta, que este no dudó en aceptar. Pero el plazo que pusieron se cumplió y nunca apareció para cumplirla.
Sintiéndose burlado Rashid lo manda a investigar y termina secuestrándolo. Desde ese momento todo se transforma en locura porque acaba de secuestrar al hombre equivocado.
Sin embargo lo peor está por venir y la cadena de errores se alarga cada vez más. Ahora debe enfrentar las consecuencias de sus actos.
Mientras su mundo se tambalea el mundo exterior también pide su cuota, traiciones y atentados, lo mantendrá en constante peligro.
Rashid debe tomar algunas decisiones: descubrir qué es más importante, si su ego herido, la necesaria venganza o el amor.


Book trailer - Mi corazón sobre la nieve

Hola, aquí os dejo el book trailer de la novela homoerótica de Màxim Madueño MI CORAZÓN SOBRE LA NIEVE.
También os dejo el enlace directo de Casa del libro por si os pica la curiosidad y queréis comprar el libro digital ;) Que lo disfrutéis¡¡¡





domingo, 11 de mayo de 2014

Relato corto "JUEGOS"

Ando practicando la escritura de relatos cortos... muy cortos, la verdad es que es algo difícil, siempre quieres escribir más. Os invito a leer uno de ellos, es de cinco páginas tan solo pero espero que os guste. Lo podéis descargar cando queráis de mi página web.

El relato corto “Juegos” describe una escena sexual explicita entre una pareja del mismo sexo. La historia está escrita con una intencionalidad predeterminada. Solo espero que quien la lea la disfrute… y despierte su curiosidad.



jueves, 1 de mayo de 2014

Sorteo de Libros DIGITALES en el blog Alea Jacta Est

Buenas tardes a todos¡¡¡
Os vengo a traer un nuevo sorteo de libros, entre los que se encuentran dos de mis novelas. El concurso es muy sencillo, solo tenéis que apuntaros en el formulario del blog de Alea Jacta Est y visitar los blogs de las escritoras que han donado sus libros.
Entre las novelas encontraréis romántica, paranormal y homoerótica.
Las autoras de los libros son: D.W. Nichols, Carolina Ortigosa , Encarni Maldonado, Clara Asunción Garcia, Roni Green y Editora Digital. (Si os toca Editora Digital podrési escoger el libro que queráis de su amplio catálogo de libros)

Podéis apuntaros hasta el día 15 de Mayo y habrá una ganadora por ejemplar (podéis optar a ganar todos los libros si así lo deseáis)

No lo dejéis pasar y suerte a todas las que participéis¡¡¡



miércoles, 9 de abril de 2014

PELÍCULA - Patrik 1.5

Hola a todos, buenas¡¡
Hacía mucho que no os ofrecía nada por aquí, disculpadme pero tengo muchas cosas en el plato y ya sabéis que decidí apartar por el momento eso de las traducciones, además ya hay demasiados blogs que lo hacen, aunque espero poder retomar alguno de los proyectos que tenía en el blog, pero no será pronto.
De momento os vengo a recomendar una película de temática homosexual, con tres protagonistas peculiares y una trama tragicómica. 
PATRIK 1.5 es una historia sencilla, a veces tierna, a veces triste a veces entrañable. Yo la vi una tarde y la pasé bastante entretenida. Le pondría alguna pega, como que en algunos momentos las situaciones son algo forzadas para que sean felices, pero bueno, a mi me gustó y espero que os animéis a verla y paséis un rato divertido. Los que ya la hayáis visto podéis dejar vuestras opiniones y así ayudar a los demás a tomar una decisión. ;)

Aquí os dejo dos enlaces (Por cierto, la traducción deja un poco que desear pero se agradece mucho el esfuerzo de quién lo ha hecho, por lo menos para poder salir un poco al paso)

Dirección: Ella Lemhagen.
Pais: Suecia.
Idioma: Sueco con subtítulos en español.
Año: 2008.
Duración: 100 min.
Género: Comedia Drama Romance.
Interpretación: Gustaf Skarsgård, Torkel Petersson, Thomas Ljungman, Annika Hallin, Amanda Davin, Jacob Ericksson.
Guión: Ella Lemhagen, Michael Druker.
Producción: Tomas Michaelsson.

SINOPSIS:

Sven y Goran son una urbanita pareja de gays casada que se muda a una pequeña ciudad, un pueblo en realidad, para alcanzar su sueño de adoptar a un niño.
Sin embargo, ni ellos ni su plan serán bien acogidos: algunos de los habitantes del pueblo les son abiertamente hostiles, otros simplemente hacen lo que pueden para ignorarlos. Sin embargo, la feliz pareja tiene la firme intención de resistir, dada la inminente llegada del niño. Por desgracia, a pesar del largo proceso para obtener su certificado de idoneidad, la agencia de adopción no consigue encontrar a un bebé adecuado en otro país. Cuando todo parece perdido, llegan noticias de un candidato local: Patrik, de 1,5 años de edad. Pero cuando Patrik aparece, resulta que en realidad es un homófobo delincuente de quince años.

Podéis verla en 

Y

martes, 1 de abril de 2014

PRIMER CAPÍTULO (En el armario)


Capítulo Uno

Ryan estaba totalmente abstraído en su dibujo mientras a su alrededor se celebraba la mayor fiesta del año. El lugar elegido era la gran casa familiar de sus mejores amigos, los gemelos Amy y John Curtis. El motivo de la celebración; agasajar a los campeones estatales de fútbol de la secundaria Hopkins y especialmente a su estrella becada, el capitán Jack Vega.
Los invitados eran todos los alumnos de último año, seguidores del equipo y las estrellas más buscadas: los jugadores; muchachotes altos y fuertes que habían encumbrado a la escuela hasta conseguir poner el nombre del equipo entre todos los campeones de secundaria del estado de Nueva York.
Y Ryan estaba entre toda esa multitud.
Apartó la vista del dibujo que estaba haciendo. La música de Flo–Rida sonaba desde los altavoces; la casa de sus amigos era enorme, y el salón tenía buenas dimensiones para que una gran cantidad de gente lo aprovechara como pista de baile. El espacio se ampliaba gracias a que las puertas de cristal que daban  al jardín y a la piscina estaban abiertas, permitiendo que los que estaban disfrutando de los juegos acuáticos escucharan la música, además de que se extendiera la pista de baile alrededor de la piscina.
Mientras miraba a su alrededor Ryan buscó a su amiga Amy. La chica era rubia, al igual que su hermano, y tenía el pelo largo y liso. Si no recordaba mal, a primera hora de la tarde Amy llevaba un bikini negro y blanco a rayas y un pareo atado a la cintura de color oscuro.
Había mucha gente en el salón, pero no todos estaban bailando, varios grupos de chicos y chicas estaban hablando repartidos en los distintos rincones con asientos, otros jugaban a algún tipo de juego de prendas con dados, y en la piscina Ryan podía ver un par de competiciones de peleas y aguadillas, además de un grupo de jugadores de fútbol haciendo pases y recepciones. En ese grupo vio a John, el hermano de Amy, interceptando el balón. Se quedó por un momento observando y reconoció para sí mismo que su amigo tenía unos movimientos muy elegantes, era ágil y fuerte. Pero igual que Amy, su mejor rasgo era su sonrisa y su personalidad. John era leal y fiel a sus amigos, protector y generoso. Para Ryan, Amy y John eran lo más parecido a unos hermanos que se pudiera imaginar.
Entre tanta gente Amy siempre destacaba y Ryan no tardó en localizarla junto a un grupo de chicos y chicas que rodeaban a la estrella del equipo, Jack Vega, el mariscal de campo.
Otra persona que destacaba entre la multitud. Sobre todo para él. Jack era su sueño y su perdición, habían sido compañeros de equipo mientras Ryan participó en el juego durante los dos primeros años de secundaria. Cuando Ryan cumplió los dieciséis y en los vestuarios se empezó a correr el rumor de que era gay la situación le generó más problemas que satisfacciones, ya no se sentía cómodo con sus compañeros, especialmente cuando se dio cuenta que algunos de los que habían tenido más que amistad con él ahora preferían burlarse a sus espaldas, antes que permitir que alguien sospechara que le gustaban los chicos. Dejó a todos boquiabiertos al anunciar en público que, efectivamente, era gay y que además dejaba el equipo.
A él siempre le gustó el deporte y el compañerismo que se creaba en los deportes de equipo, pero llegados a ese punto prefirió salir de eso y centrarse en su carrera como dibujante. Toda la situación cambió y eso hizo que progresivamente se fuera alejando cada vez más de los jugadores de fútbol, acabando con las posibilidades de tener contacto con Jack. Desde entonces pasaron de ser compañeros de equipo a tener que ver como Jack agachaba la cabeza, apartando la vista, cuando se cruzaba con él por los pasillos del instituto.
Además, al principio, también tuvo que soportar que algunos chicos con los que había tenido algo más que amistad en los vestuarios del equipo quisieran echar balones fuera desquitándose con él. Los mantenía a raya, pero el apodo de “campanilla” sonaba inevitablemente cada vez que se cruzaba con algún jugador, aunque la mayor parte de las veces era susurrado y por la espalda; Ryan no era pequeño y sabía defenderse, con los puños y con las palabras.
La verdad era que nada de eso le importaba, sabía que a esos chicos lo único que les preocupaba era que se supiera algo de sus “intereses”, y para él nada de aquello era importante, entre otras cosas porque dentro de unas pocas semanas todos se graduarían, cada uno tomaría el camino que había elegido para continuar con sus estudios y no tendría que verlos salvo contadas excepciones; el pueblo no era tan grande como a él le gustaría.
Él, en cambio, no tenía ninguna intención de abandonar su casa en el pueblo, en la que vivía con sus abuelos para irse a estudiar fuera. Para Ryan lo más importante en la vida era su familia, y lo había aprendido de la peor manera posible, cuando se quedó sin sus padres hacía ya diez años por culpa de un accidente de coche. Sus abuelos fueron su mundo y su apoyo siempre, ya que no quedaba nadie más cercano a él que pudiera hacerse cargo de un niño de ocho años. Pero realmente disfrutaba la vida con ellos, en ese tranquilo pueblo donde la gente, como en todos los pueblos, era cotilla, entrometida y además te echaba una mano cuando más lo necesitabas… entre otras cosas.
Ryan tenía planeado ir a la universidad local y seguir formándose lo mejor que pudiera en lo que más le gustaba; el dibujo, la ilustración y la fotografía, sin dejar de tener cerca a sus abuelos.
Aunque a ellos les gustaba mucho viajar. De hecho en esos momentos debían de estar disfrutando de su viaje a la ciudad de San Francisco, y aunque siempre le habían insistido en que él debería buscar su vida sin preocuparse por ellos Ryan no podía, ni quería, separarse de ellos. No eran muy mayores, pero eso no iba a durar eternamente, y mientras pudiera seguiría a su lado. Aunque ellos no tenían el mismo problema de apego, en cuanto podían se escapaban para uno de  sus viajes culturales a cualquier rinconcito del país. Por eso Ryan los quería tanto.
Perdido en sus pensamiento Ryan levantó la vista y se dio cuenta que cada vez había más gente en el grupo que rodeaba a Jack, parecía como si estuvieran intentando convencerle de algo mientras él negaba frenéticamente con la cabeza e intentaba escapar del grupo.
Ryan vio como Amy se desmarcaba del grupo y levantaba la cabeza buscando a alguien entre la gente desperdigada por el salón. Ryan se sintió aludido y levantó la mano agitándola en su dirección, en vez de dar una voz por encima de la música que se escuchaba por los altavoces. Enseguida Amy lo localizó y le envió una sonrisa resplandeciente de diez mil vatios.
Mientras se acercaba se fijó en que se reía y cuchicheaba con algunos chicos y chicas mientras miraba hacia él. Eso a Ryan no le dio buena espina, sobre todo conociendo como conocía a Amy, sabía que ella no se traía nada bueno entre manos.
Al llegar a su altura sorteando a un montón de gente que bailaba o estaba sentada por el suelo, Amy bailoteó al ritmo de la música haciendo, el tonto delante de él, antes de dejarse caer de manera satisfecha y feliz a su lado en el sillón. El perfume que usaba su amiga envolvió  a Ryan de manera cálida y agradable; ella era fresca y entrañable en muchos sentidos, era una de sus personas favoritas en el mundo e hiciera lo que hiciera Amy, Ryan siempre la perdonaría. Por eso se giró un poco en su asiento y la miró con cara de resignación mientras ella estiraba sus mejillas al máximo con su gran sonrisa y subía y bajaba las cejas perfiladas de manera sugestiva.
Sí, definitivamente se traía algo entre manos.
—Hey, ¿Qué te pasa? ¿Estás borracha? —preguntó Ryan
—¡No! —dijo Amy dando un pequeño manotazo en el hombro a Ryan—. Sabes que no bebo. ¿Por qué me dices eso? —se quejó.
—No sé. ¿Por qué tienes esa cara rara y sospechosa? ¿Y porque sonríes como una tonta? —Ryan la picó.
—¡Venga ya! —Amy se dio unas delicadas palmaditas en las mejillas para relajar sus músculos faciales—.  No tengo cara de tonta.
—Yo no he dicho eso —a Ryan le encantaba meterse con ella. La enganchó por el cuello con su brazo y la obligó a recostarse en su costado para darle un abrazo, mientras se reía.
—¡Ay, tontina! —los dos se miraron a la cara sonriendo y a gusto con ellos mismos. Ryan le apartó con cariño un mechón de pelo de la frente y después Amy besó con ternura la palma de su mano y la retuvo entre las suyas mientras descansaba apoyada en el cuerpo de su amigo.
—¿Cómo lo estás pasando? ¿Has desconectado algo, o te has pasado todo el rato dibujando?
—Me he pasado todo el rato dibujando —respondió Ryan—.  Pero también he charlado con algunos chicos de la escuela y con la capitana del equipo de animadoras. Me ha dicho que va a ir a la CUNY[1]… como Jack —esto último lo dijo con algo de pesar. Hacía algunos meses que se había enterado que el capitán del equipo había conseguido una beca completa para poder estudiar en la universidad que quisiera. Jack había elegido irse a la capital para formarse en una de las mejores universidades del estado, y eso era lo más lógico, lo que iban a hacer casi todos sus compañeros de escuela. Lo raro era quedarse en esa pequeña ciudad. La verdad que muchos estaban deseando alejarse de las faldas de sus padres y experimentar la vida universitaria a tope.
Amy le dio unas palmaditas de consuelo en el abdomen y le besó en el mentón para confortarlo. Lo cierto era que Ryan tenía el aspecto de un chico duro y serio; vistiendo de negro como vestía casi siempre, introvertido para la mayoría de la gente y con su look oscuro, tenía el pelo casi negro peinado “despeinado”. Sus ojos eran verdes y los destacaba delineándolos con maquillaje negro, sin exagerar. A veces Amy pensaba que ese era un disfraz que se había sacado de la manga para encajar en la etiqueta que el resto de la gente le había puesto. Hasta hacía unos años Ryan no se diferenciaba en absoluto de los otros jugadores de fútbol del equipo. Cuando Ryan salió del armario delante de todos decidió marcar distancias en muchos sentidos con el resto de la gente. Como si quisiera decir: “no hay duda, sí, soy gay”. De hecho Ryan no tenía ni un hueso afeminado en su estupendo cuerpo. Quizá sus ojos eran demasiado bonitos para ser masculinos, pero además él los remarcaba con su maquillaje como queriendo destacar ese rasgo. A Amy de cualquier manera le parecía un ser extraordinario y lo amaba con locura, como un hermano especial.
—Sí. Lo sé. Quedan pocos días para que Jack se marche. Creo que viajará al campus dentro de un par de días o tres. Allí le esperan con los brazos abiertos para comenzar los entrenamientos.
Ryan buscó a Jack entre la gente y le localizó enseguida por el tumulto que se estaba formando a su alrededor, todos se reía y parecía como si le estuvieran gastando alguna clase de broma. Ryan se quedó mirando al chico como un tonto. Se preguntó cómo era posible amar a alguien que ni siquiera te daba  la hora. Pero Ryan siempre había admirado al capitán de su equipo, no solo por sus méritos deportivos, sino por cómo era Jack con los demás, atento, divertido, cariñoso y justo en los momentos necesarios. Por eso la indiferencia que había recibido de él en los últimos años le llagaba a Ryan a lo más hondo; porque no lo entendía.
La vida de los dos iba a cambiar definitivamente dentro de unas semanas. Si sus lazos eran ahora casi inexistentes, con los caminos que cada uno había decidido tomar, sus vidas estarían separadas, sin apenas vínculos, para siempre. Un poco apenado giró la cabeza y besó  la punta de la nariz de Amy cuando la vio observándole con cara triste.
Quiso cambiar esa expresión de su rostro y se lanzó de lleno a hacerle cosquillas en el abdomen mientras le preguntaba por sus intenciones.
—¿Me vas a decir por fin qué es lo que estas tramando?
Mientras Amy intentaba apartar las manos de Ryan entre risas, se enderezó para guardar el equilibrio y sujetó las muñecas del otro en su regazo. Cuando los dos pararon de reír, levantó las manos hasta la cara de su amigo y le aplastó las mejillas consiguiendo así una pequeña boquita de pez, y haciendo que Ryan frunciera el ceño por la situación. Amy se quedó mirando su ridícula expresión de manera seria y respiró hondo antes de comenzar a hablar.
—Quiero que me escuches primero antes de protestar y decir que no a lo que te voy a pedir. —Ryan la miraba interrogante con cara su de pez—.  A mí me parece una buena idea y creo que a ti te va a servir para probarte que puedes pasar de él y olvidarle definitivamente —cómo Ryan frunció aún más el ceño, Amy le aclaró—.  Estoy hablando de Jack —las cejas de Ryan subieron casi hasta la raíz de su pelo y empezó a negar con la cabeza.
—¡Espera! ¡Escúchame! —le exigió su amiga—.  Los del equipo quieren gastarle una broma de despedida y se les ha ocurrido encerrarle con los ojos vendados en el armario durante diez minutos con una de las chicas, pero yo he propuesto que seas tú el que entre con él —Ryan empezó a agitar la cabeza frenéticamente para soltarse del agarre de Amy. Cuando lo consiguió, empezó a susurrar entre dientes.
-Nonononono, ¿Tú estás loca? ¿No sabes que no le caigo nada bien? la broma para quién es  ¿para él o para mí?
—Espera, no te niegues, ¡a mí me parece una buena idea! Mira, Jack me cae bien, pero la verdad es que se ha portado como un capullo contigo y ¡ni siquiera sabes por qué! Imagínate su cara cuando se dé cuenta de que ha besado a un chico.
En ese punto Ryan no sabía si echarse a reír o sentirse ofendido por la sugerencia de su amiga.
Optó por reírse
—¿Y quién ha dicho que  YO quiero besarle? A lo mejor lo que quiero es dale de patadas en su jodido culo por dejar de hablarme sin ninguna razón.
Amy agachó la mirada y pareció encontrar muy interesantes las cutículas de sus uñas.
—Bueno… pues no le beses. Pero ¿no quieres ni siquiera hablar con él? ¿Saber realmente qué es lo que le pasa contigo? Se va a ir y no le vamos a ver durante mucho tiempo, ¿quieres perder esta oportunidad?
Ryan se rio de medio lado con pocas ganas.
—Ya sé lo que le pasa. No le gustan los maricas. Ni como amigos ni como nada. Y si quisiera hablar con él no tendría porque meterme en un armario para forzarle a hacerlo.
Amy resoplo exasperada con su amigo.
—Tienes razón pero seguro que no sería igual de divertido. Escucha,  me he apostado con Mike, Ron y Steve a que consigues estar diez minutos enteros con Jack en el armario y besarle sin que él se enfade. Los chicos apuestan por un ojo morado o una nariz rota… la tuya. ¡Son cien pavos! ¡Vamos! ¡Juega conmigo!
Amy le agarró por el brazo y empezó a zarandearle para dar énfasis a su petición. Ryan no pudo evitar mirarla entre divertido e incrédulo. Sobre todo porque sabía que se estaba dejando convencer. Sería interesante sacarles el dinero a los chicos. Y sobre todo porque no le pareció mala idea hablar un momento con Jack.
—Ok. Vamos al cincuenta por ciento y si consigo un ojo morado tú se lo explicas a mis abuelos.
Amy soltó un gritito de triunfo y se tiro a su cuello para un efusivo abrazo de victoria. Por encima del hombro de Amy vio como los otros habían terminado de convencer a Jack de que se metiera en el armario; no solo con los ojos vendados sino también con unas firmes esposas rodeando una de sus muñecas. La gente a su alrededor vitoreaba y bromeaba con la situación mientras especulaban sobre quien sería la afortunada que entraría en el armario con él.
Amy se giro en sus brazos para observar al grupo y Ryan vio como les daba el ok a Mike y a los otros para seguir con el juego. Mientras los chicos chocaban sus palmas con entusiasmo Mike le apuntó con el dedo sonriendo con satisfacción y luego se pasó el pulgar de lado a lado de su garganta en un signo inequívoco.
Ryan le miró fijamente de vuelta e imitó el gesto de hacer una mamada mientras le guiñaba un ojo. Mike cambió la expresión de satisfacción por otra de temor, y apartó su mirada de Ryan. El jugador de fútbol había sido uno de los chicos “mamada” de Ryan, pero ahora pasaban el tiempo intentando putearle para demostrar su “masculinidad” y desmarcarse de cualquier situación que pudiera señalarle como gay. Vaya risa. Ninguno de esos chicos le aguantaba la mirada si estaban cara a cara. Habían sido pocos con los que había tenido algo en el instituto, pero ninguno quiso mostrar su amistad en público después de que Ryan saliera del armario.
Para él ahora eran personas insignificantes, fáciles de olvidar. Al que no podía olvidar era a Jack; desde que lo conoció supo que él era diferente, admirable. Su amor platónico por él crecía año a año y en ningún momento se planteó la posibilidad de confesarle su amor. Prefería mil veces tenerlo como amigo que perderlo. Su rechazo le dolía precisamente porque, para Ryan, Jack nunca fue como los otros, ni de lejos. Nunca pensó que este chico serio, entregado y amigo de sus amigos le diera la espalda cuando lo conociera realmente. Habían pasado casi dos años desde que Jack le retiró su amistad. Aunque no se comportaba cruelmente como otros de sus compañeros de equipo, notaba su rechazo a cien kilómetros de distancia.
Antes de dejar que Amy tirara de él para levantarlo del asiento, se aseguró de guardar todas sus herramientas de dibujo y sus bocetos en la mochila. Mientras se acercaban al grupo de bromistas sorteando a la gente sentada por el suelo, Ryan vio como empujaban entre silbidos y alaridos a Jack dentro del armario, con los ojos vendados y unas esposas colgando de su muñeca derecha. Había una bombilla desnuda encendida en el techo del pequeño cubículo donde los padres de Amy guardaban cajas apiladas y algo de ropa de abrigo colgadas en perchas para el invierno. Uno de los chicos levantó los brazos de Jack y pasó las esposas alrededor de la barra donde estaban colgadas las ropas, para poder cerrarlas alrededor de la otra muñeca de Jack, dejándole encadenado allí. Escuchó cómo Jack se reía y prometía venganza, entre las risas y los ánimos de sus compañeros.




[1] Universidad de la Ciudad de Nueva York (City University of New York)


A LA VENTA EN 



(En la plataforma Payhip la venta del libro va casi íntegra para el autor)

viernes, 21 de marzo de 2014

RECORDATORIO-SORTEO LOTES DE LIBROS

viernes, 7 de marzo de 2014

SORTEO: REGALO DE LIBROS

Buenos días¡¡¡
Hoy os quiero invitar a participar en un sorteo muy especial. Este mes es el tercer aniversario de EL CLUB DE LAS ESCRITORAS, un club del que soy miembro y en el que comparto experiencias con muchas, muchísimas más escritoras.
Pare celebrar este aniversario Dulce, que es la administradora, ha organizado como todos los años, un sorteo de varios lotes de libros escritos por los miembros del club.

Se sortean más de 40 libros y cada participante puede optar hasta un total de cinco lotes. Los lotes pueden estar compuestos por uno, dos o tres libros. Cuando vayáis a inscribiros y ver las reglas del sorteo podréis ver cómo están formados los lotes.
Os recomiendo que no perdáis esta oportunidad de conseguir estos magníficos libros y poder conocer a las autoras que los han escrito.


Por mi parte podréis optar por mi lote digital, que incluye mis dos novelas y mi corto.




ánimo¡¡¡ no perdáis la oportunidad¡¡

EL PLAZO PARA INSCRIBIRSE ES HASTA EL 25 DE MARZO

EL LINK PARA CONOCER LAS NORMAS DEL SORTEO
y saber cómo optar por los lotes de libros:

sábado, 8 de febrero de 2014

Castalia Cabott

Y hoy sábado os presento a la sexta escritora de la semana. Os hablo de Castalia Cabott, aunque ella no necesita presentación, ya muchos la conocéis. Los que no, ya sabéis¡¡¡ pasaros por sus sitios web y sus redes sociales para conocerla, charlar con ella y apoyarla comprando sus novelas, que las vais a disfrutar con creces¡¡¡


Castalia Cabott

Nacida en Argentina, una mujer de corazón romántico. Sus historias como bien dice ella se cuentan solas. Están llenas de diversas emociones. Tiene una forma única de expresar y dar a conocer a sus personajes. Nunca he quedado indiferente con cada libro suyo que he leído. 

Por lo que los invito a leer sus libros.

Puntos de Venta:




viernes, 7 de febrero de 2014

Solange Álvaz

Y por fin es viernes¡¡¡¡
Hoy os presento a la autora Solange Álvaz. Ella ha escrito una serie, que ya va por el cuarto volumen, de temática homoerótica. Según algunas críticas, sus personajes son realistas y fuera de estereotipos. Yo personalmente, admiro su creatividad. Os recomiendo su lectura, y que os animéis a comprar sus novelas y mostrarle vuestro apoyo.



“Serie Oportunidades” de Solange Álvaz

1. Una Nueva Oportunidad

2. Lucha de Poderes

3. Un cambio especial

4. Analízame lentamente

Si a las lectoras les gusta el género homoerótico real, en el cual los personajes salen de los estereotipos normales que esta categoría nos tiene acostumbradas, sin duda alguna les encantarán sus libros, porque en ellos no hay solo hombres fuertes; sino también reales, con sentimientos, sufrimientos, desahogos y llantos.

¡No dejes de leerla! Puede gustarte o no, pero no te dejará indiferente.

Puntos de venta:





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